lunes, 24 de marzo de 2014

#09 {semana del 17 al 23 de marzo}


Debido a problemas de salud esta semana no he podido asistir al centro, lo que genera sentimientos contradictorios... por una parte lo echas de menos, pero al mismo tiempo sientes un tremendo alivio cuando tu despertador vuelve a sonar a la hora habitual y no 45 minutos antes...





#08 {semana del 10 al 16 de marzo}

Una semana aburrida, seamos sinceros... asistir como oyente a las clases, una vez que has probado estar al frente del grupo, produce una sensación de impotencia... ¡quieres más!
Sin embargo, también tiene cosas muy positivas:

  • Ya conoces mucho mejor a los alumnos, por lo que los comportamientos que observas cuadran con tu propia experiencia.
  • Adviertes errores que cometiste al comparar tu actuación con la de tu tutor, con mucha más experiencia docente que tú.
  • Aprendes nuevas formas de explicar conceptos que, hasta ese momento, explicabas de otra forma. 
  • Durante las clases, tu imaginación se activa y te planteas alternativas a cómo se están explicando las cosas: no es que se haga mal, simplemente piensas... "esto también se podría hacer de otra forma, ¿funcionaría?

#07 {semana del 3 al 9 de marzo}

No soy matemática, aunque me apasionan las matemáticas. 
Por eso, precisamente, no tengo clara todavía la especialidad a la que me gustaría opositar cuando llegue el momento.
Mi tutor en el instituto, consciente de esta situación, me ofreció la posibilidad de dar algunas pinceladas en otros departamentos fuera de lo estrictamente obligatorio.
Acepté encantada y acordamos que daría una serie de clases de Física y Química durante la ausencia de la profesora titular, de forma que yo adquiriera esa experiencia y los chavales no perdieran demasiada materia.
Sin embargo, a pesar de que la mayoría de los cursos tuvo una excelente acogida ante mi presencia, uno de los grupos se rebeló ante la posibilidad de no tener una semana libre y tuve que expulsar por mal comportamiento al 80% de la clase, que fueron con el profesor de guardia a otra aula, mientras que los pocos alumnos restantes, siguieron atentamente la explicación.
Este hecho, que parecería simplemente un acto de rebeldía del grupo (al fin y al cabo son sólo adolescentes) tuvo consecuencias inesperadas:

Por una parte, asistí al día siguiente a la tutoría de ese grupo para hablar con ellos sobre lo sucedido y se habló largo y tendido sobre lo sucedido. El grupo se mostró arrepentido en general e incluso varios alumnos vinieron durante el recreo a disculparse por su actitud.

El director del centro, mi tutor, les echó una bronca monumental en la tutoría, y los castigó a quedarse a última hora para tener una charla con ellos.

Hasta este punto toda la experiencia me pareció enriquecedora, tanto por la forma en que no supe imponer mi autoridad (que en realidad no tengo) como por la forma en que dialogando se pudo resolver el conflicto.

Sin embargo, un desacuerdo de mi tutor con la tutora del grupo, con la que tengo mucha confianza,  hizo que mi tutor pensara que era mejor cancelar las clases de Física y Química para evitar malentendidos y malas impresiones. Esto me ha hecho sentir bastante confusa e incómoda, pero supongo que no debo darle mayor importancia.

Lo mejor, con lo que me quedo, es con la reacción de uno de los alumnos, que me comentó unos días más tarde, que a él personalmente le parecía una pena quedarse sin la oportunidad de reforzar la materia, ya que lo necesitaba.


viernes, 7 de marzo de 2014

#06b {semana del 24 de febrero al 2 de marzo}

Además de las actividades normales de la semana, esta semana hemos asistido a un claustro de profesores y al consejo escolar.

Claustro de profesores

EXIT

En el claustro de profesores se debatió principalmente y con carácter de urgenia la solicitud para la admisión del centro dentro del programa Exit.
La dirección del centro expuso las condiciones del programa y a continuación varios profesores expusieron su opinión al respecto. Éstas opiniones fueron con carácter individual, ya que las opiniones de cada uno de los departamentos didácticos ya se habían reflejado con anterioridad en la comisión de coordinación pedagógica.
Una vez escuchadas a todas las personas que quisieron aportar su opinión se procedió a votar la propuesta del centro. El voto se realizó por el procedimiento de levantar las manos. El secretario, recontó los votos. Finalmente la propuesta del equipo directivo no salió adelante, y el claustro decidió no presentar la solicitud de inclusión en el programa Exit.

OFERTA DOCENTE

Otro de los temas polémicos que se trató en el claustro fue la reducción de las líneas lingüisticas que el centro oferta, para salvaguardar la linea en valencià, que al parecer peligra dado el actual exceso de oferta.
El debate en este punto fue más intenso, y también se llegó a un consenso, que nuevamente no fue el que se había propuesto desde el equipo directivo



Posteriormente se debatieron asuntos de convivencia del centro así como se plantearon las sugerencias que desde el AMPA se hacen llegar al claustro y viceversa. Curiosamente, la visión de los padres difiere bastante de la de los profesores. Estos opinan que los padres raramente se implican en el funcionamiento del centro, mientras que los padres sienten que esta implicación no se facilita desde el profesorado.

Básicamente se nota cierta falta de comunicación entre ambos colectivos.

Valoración personal

Aunque a ratos los claustros parecen un Sálvame pero educado, la sensación general es la de que es un lugar donde se llegan a pocos acuerdos y donde los profesores no acaban de participar.